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9 de enero de 2026

Rumbo a los desconocido

 

Rumbo a lo desconocido


El presente cuento, como los llama el suscrito redactor de este blog, podría herir las susceptibilidades de alguno que otro lector. No es intencional. El texto fue redactado para ser publicado en un diario, lo que no fue hecho, y es solo el primero de una serie que iré desarrollando en el tiempo, e intuyo que serán publicados solo en este blog por ser de carácter escatológico y por tanto de escaso interés periodístico.

En cuentos anteriores he sugerido dejar temas para desarrollarlos en cuentos posteriores. Ya desde hace un tiempo, sin embargo, he evitado deliberadamente, seguir haciendo tales sugerencias para no condicionarme, aunque como el lector entendido habrá notado, los temas sugeridos con anterioridad afloran sin mayores explicaciones.

Así, la que ora había sido ruda y sin imagen, la tierra se vistió de las desconocidas figuras transformada de los hombres.” (Ovidio, 43 a.C.-17 d.C.).

“Maestro, venimos a pedirle que nos explique la causa por la que ha sido creado un animal tan raro como el hombre.” (Voltaire, en Cándido, 1759).

Venimos del caos cósmico al orden y a la creación del hombre según los mitos de las civilizaciones primigenias, incluyendo sus culturas derivadas. Los cuentos, historias y leyendas de los ancestros, desde milenios atrás, han pasado de una generación a otra creándose arquetipos en el inconsciente colectivo, es decir ideas, creencias religiosas, mitos, ritos, símbolos e interpretaciones (esotéricas o no), que han pasado de una región a otra por vía del comercio y los comerciantes, conquistas militares, emigraciones voluntarias o forzadas, o por pensadores, poetas y profetas. Con el tiempo los arquetipos han venido siendo adaptados en las distintas culturas de contacto, con sus predicadores incluidos, como los que han dicho haber tenido revelaciones o han escuchado voces o llamados en cualquier parte del mundo y del tiempo.

Piense particularmente por un momento, amable lector, en las interacciones culturales entre Sumeria, Asiria, Babilonia, Persia, Siria, Canaán y Egipto, que son de interés particular en este cuento. Geográficamente estas civilizaciones –o sus culturas derivadas– se desarrollaron en territorios contiguos, aún si en algunos casos la tierra era desértica o escarpada. De hecho, Canaán era un corredor comercial obligatorio entre Mesopotamia, Siria, Anatolia, Fenicia, Arabia y Egipto, y además Grecia y Roma vía el Mediterráneo. Canaán por tanto era codiciada por las potencias de entonces, y lo sigue siendo hoy, pero no por el paso de caravanas de camellos.

Los mitos han tenido la función de explicar lo desconocido, partiendo del origen del cosmos; y hoy, más de algún investigador y académico ha escrito que Yahvé proviene de una deidad cananea, es decir del politeísmo de aquellos tiempos, elevado gradualmente a deidad principal y posteriormente a única por nómadas y semi nómadas de la antigua región de Edom, al sur del Mar Muerto y el noreste del Sinaí, desde donde se llevó el nombre a Egipto.

La deidad principal en Canaán fue conocida como El, el dios supremo del cielo y padre de los dioses, que no intervenía en los asuntos humanos. Para eso tuvo con su consorte Asera, entre otros, a Baal, para que fuese el dios de las tormentas, la lluvia y la guerra, por lo que había que lograr sus favores y aplacar sus excesos con ritos, plegarias y sacrificios sacerdotales. Algo así como los ritos, plegarias y sacrificios al Yahvé de los hebreos. Tan así fue que los sacerdotes de Yahvé y los de Baal fueron rivales acérrimos, hasta que, según los textos bíblicos, los sacerdotes de Baal fueron vencidos por Yahvé con un fuego enviado desde arriba, y luego pasados a espada. No es por tanto casualidad que haya nombres bíblicos como Isra-El, Isma-El, Ezequi-El, Dani-El, y Samu-El, así como los de los ángeles Gabri-El, Rafa-El y Migu-El; y en particular El-ohim, plural de Dios.

Un milenio después de la redacción integral de la Torá (judía) comenzó a ser conocido el Alá (Allah) de los musulmanes –El Dios–, por la vecindad de Arabia con la tradicional deidad suprema cananea. Mahoma, el profeta de los musulmanes, también dijo en el siglo VII d.C. haber tenido revelaciones y escuchado voces, en particular las del ángel Gabri-El, y se lanzó a la conquista de las almas de las tribus vecinas, algo así como la conquista española en las Américas. 

Si usted apreciado lector piensa que estoy siendo blasfemo, espero no ser lapidado. En otros lugares del planeta extremistas islámicos lapidan a quienes, según ellos, blasfeman contra Alá, el Corán o el profeta Mahoma, o asesinan a judíos por el mero hecho de serlo.

Si la Iglesia Católica, por su actual humanismo, al que llegaron después de ciertos siglos, en Nicaragua es perseguida y despojada de sus bienes, la Iglesia Mormona florece. Los mormones han construido un templo majestuoso en Las Colinas, Managua, con hermosos jardines, su altura es mayor que la altura de la catedral (católica) de Managua. Joseph Smith, el fundador de los mormones dijo haber tenido revelaciones, lo dejó escrito en el Libro de Mormón; dijo que Yeshua –el hijo de Yahvé y María– le reveló que debía ser su profeta en el Nuevo Mundo, y una turba lo mató en 1844. Hubo quienes le creyeron, y hoy los mormones están en toda la región como iglesia apocalíptica, y son inmensamente ricos. Pienso que por eso no se contrastan con gobierno alguno.

Segunda parte del cuento (tema no sugerido): Al parecer Trump es narcisista, megalómano, mitómano, hiperbólico y errático, y Putin lo administra como comunista que fue y KGB conspirador que es; e igualmente los agentes cubanos de inteligencia, descendientes del KGB, administraban a otros que no querían soltar el poder en Venezuela, o no los dejaban, hasta el 3 de enero del 2026 cuando Cuba perdió su colonia venezolana. Los aliados de las tres dictaduras en América Latina y el Caribe –incluyendo a la de Nicaragua– van saliendo del panorama regional por medio de elecciones libres y competitivas, o por intervenciones militares, esas a las que los tiranos les tienen pánico, por lo que continúan con sus fraudes y farsas, hasta que ya no les salgan bien. En Nicaragua no hay necesidad de nada más de lo que los del régimen han venido haciendo desde hace años. Lo demás lo han hecho y lo siguen haciendo los llamados opositores, dividiéndose por su atavismo genético-político y su pobreza psíquica (de psique).

Espero el fin de ese otro cuento, el de Trump y Putin, para que comience el siguiente. Trump quiere negocios con Rusia sin importarle un gran qué Ucrania ni Europa. Quiere que corporaciones estadounidenses, con sus respectivos grupos financieros, participen en la explotación de los recursos energéticos y minerales en Siberia y en el Ártico, y de paso en Venezuela y Ucrania, la que Trump quiere entregarle a Putin en gran medida, pero no los ucranianos ni los europeos. Sobran las explicaciones del porqué de esto último. Todo es parte de la Estrategia de Seguridad Nacional de Trump, la de los Estados Unidos primero. 

Esta parte del cuento podría parecer anacrónica en el contexto de la primera parte. Y sí, sí lo es.

Hasta la próxima.

22 de agosto de 2020

En estado de sobriedad


En un lamentable estado de sobriedad

 (Artículo publicado originalmente en la Prensa de Nicaragua el 21/08/2020)

  

¨No había nada que estuviera en pie; solo el agua en reposo, el mar apacible, solo y tranquilo No había nada dotado de existencia” (Popol Vuh). Las aguas entonces bajaron, y una pareja de animalitos apareció sobre la tierra, creció y se multiplicó.

Nicolás y Elena creen que estamos bajo los efectos tóxicos del poder, pero aborrecemos sus rituales: “porque todo lo que es abominación para Yahvé, lo que detesta, lo hacen ellos en honor de sus dioses; llegan incluso a quemar en el fuego a los hijos e hijas [de otros]. (Deuteronomio 12, 31). 

La quema ritual de niños en Canaán sirvió de excusa a las tribus nómadas israelitas para su conquista de territorio, que no duró mucho. Fueron llamados judíos después del regreso de Babilonia a la Judea (Reino de Judá) destruida por los caldeos, liberados por los persas (hoy iraníes), para ser frontera militar con Egipto. En Samaria y Galilea (Reino de Israel) no habían quedado israelitas, los asirios se los habían llevado a Nínive como esclavos y no regresaron. Hoy los judíos son frontera militar de los Estados Unidos con los persas.

Lo de Abram, o Abraham según cédula de identidad posterior, es la épica de un clan de nómadas y dioses anteriores, pero no se le dio el don de ver el futuro, como el derecho de las personas en Nicaragua de no ser calcinados en nombre de una pareja de alucinados. ¿Recuerdan el Carlos Marx? Para esta pareja de intoxicados los hijos de los otros son meros recursos naturales renovables.


El incinerador de niños en Canaán


El padre de Abram, con sus esposas, hijos, esclavos y ganado, había salido de Ur en Sumeria hacia la región de Harán, en el norte, en busca de nuevos pastos; luego Abram emigró con los suyos y un nuevo dios a Canaán, por las mismas razones. Ferdinand e Imelda no pueden emigrar, nadie los quiere, y siguen negando la realidad de la represión y de la pandemia para mantenerse en el poder. Para ellos el tiempo se detuvo después del suicidio de Abel, porque supuestamente jamás existió Caín, el representante de lo nuevo. Caín “suicidó” a Abel cuando ya Abel había dejado de significar la conjunción del poder económico con el poder político.

Quizás algunos del poder económico con otros del poder político y nuevos ricos, quieran reinventar otro Abel que restablezca el viejo orden acomodaticio. Pero el objetivo de los del poder económico –quienes operan en la sombra– no ha dado resultados a largo plazo. Ese objetivo desde el “Acta de los Nublados” de 1821 ha sido mantener el poder económico por medio del poder político, pero la rebelión callejera de 2018 los asustó a todos por igual.

A los del poder económico les corresponde ahora decidirse por el restablecimiento de la cohabitación con los del régimen, o por la ruptura definitiva. Quizás no logren ponerse de acuerdo con los demás en la Coalición Nacional, hasta que un nuevo levantamiento los mande a todos al Hades a continuar con sus discusiones.

En Bielorrusia decenas de miles de ciudadanos están contrastando en la calle al brutal dictador, el de las elecciones fraudulentas. No se está discutiendo en la calle, se está exigiendo que el dictador se vaya.

Pero por aquí anda Bye-Ardo, tratando de convencer a los consejeros del dinero a regresar al corral. “Y nada tiene de extraño que el mismo Satanás se disfrace de ángel de luz. Por tanto no es mucho que sus ministros se disfracen también de ministros de justicia”. (Segunda Epístola de Pablo a los Corintios 11, 14-15).

Dicho sea y no de paso, me encuentro en un lamentable estado de sobriedad. Si no lo estuviese diría que esos enviados solo saben repetir los rebuznos de sus amos. Esa es la fauna que amerita estar en el corral, con Paul el Ojo de Horus. Su tiempo en Berkeley se desvaneció. Ahí se discute verdaderamente sobre la izquierda, en el corral solo se rebuzna.