Ángeles y demonios
(Publicado originalmente en el diario digital de Nicaragua La Prensa y es una variante sustantiva de la entrada anterior en este blog)
En cuentos
anteriores he sugerido dejar temas para desarrollarlos en cuentos posteriores.
Ya desde hace un tiempo, sin embargo, he evitado deliberadamente, seguir
haciendo tales sugerencias para no condicionarme, aunque como el lector
entendido habrá notado, los temas sugeridos con anterioridad afloran sin
mayores explicaciones.
“Sin ilusiones no hay emociones nuevas que te hagan continuar. Los pensadores esos que ya no están aquí, si pudiesen regresar que dirían del lugar. No ha cambiado tanto, parece sigue igual, la tecnología lo hace ver todo ideal. Ángeles y demonios la misma cosa son, parte de este mundo de extremos sin razón.” (Textos de composiciones propias).
“Así, la que ora había sido ruda y sin imagen, la tierra se vistió de las desconocidas figuras transformada de los hombres.” (Ovidio, 43 a.C.-17 d.C.).
“Maestro, venimos a pedirle que nos explique la causa por la que ha sido creado un animal tan raro como el hombre.” (Voltaire, en Cándido, 1759).
Amigo, bajo la premisa de su existencia como lector, pido disculpas por semejante intromisión de citas. Pienso que se entienden bien en el contexto. No es conveniente sin embargo elaborar sobre esto so pena de alguna consecuencia no deseada en el cuerpo y en el alma del suscrito. Delcy, con su hermano Jorge en Caracas le obedecen a Trump y a sus enviados, diciéndole lo contrario a los de abajo que aún les quedan. Maduro fue solo un administrado por el régimen cubano, los hermanos Rodríguez no, por buenos oportunistas, y van a ser recompensados o ya lo están siendo. Van a salir muy bien del atolladero, y multimillonarios. Solo tienen que hacer lo que se les diga desde Washington, hacerse los bravos e ir a la Asamblea Nacional para que los arrastrados levanten las manos votando sí, y así quedarán cuando los otros se vayan a gozar el premio.
En Cuba y en Nicaragua por ahí va la cosa, igual levantan las manos votando sí a todo lo que se les ordena, sabiendo que están perdidos. Si ofendo a alguien por aludido, vale cero. La Estrategia de Seguridad Nacional de Trump es cosa seria para quien no lo haya entendido, igual la de la defensa nacional, y van a durar más allá de su mandato porque quienes están de acuerdo son muchos y muy poderosos. Putin entiende, Xi Jinping también, e Irán no cuenta. Los clérigos de la teocracia no tienen nada que ofrecer más que su versión desfasada y arcaica de El Corán; e Israel con sus lobistas en Washington se están impacientando porque Trump no desaloja a los ayatolas, quienes insisten en seguir enriqueciendo uranio, eufemismo para desarrollar ojivas nucleares. Al gobierno israelí, con todos sus extremistas, le sería de utilidad la desaparición de los ayatolas por su ambición de reconstituir el Gran Israel.
El Estado de Israel es una ficción histórica porque los israelitas desaparecieron del territorio entre el siglo I d.C. y mediados del siglo XX. Solo existe hoy por voluntad ajena porque no es tierra prometida de nadie, más que de una promesa ilusoria y por tanto inexistente, como inexistente fue la promesa divina de una tierra a los mexicas (aztecas) para asentarse en el Valle de México, de lo que Cortés el cristiano y los suyos hicieron caso omiso.
Como dicho en este medio, precisamente el 18 de noviembre pasado, los profetas del Destino Manifiesto de los Estados Unidos inventaron una guerra contra México, a mediados del siglo XIX, para apropiarse de los territorios que los separaban de la otra costa. Irrumpe entonces en este cuento Cornelius Vanderbilt, con su Ruta del Tránsito por Nicaragua, para que desde la costa Este de los Estados Unidos, aventureros y colonos fueran a California a saciar la codicia por el oro. Una ruta terrestre de costa a costa en aquellos tiempos no era factible por estar poblada de tribus que no deseaban tamaña intromisión en sus vidas y territorios; los indios eventualmente fueron exterminados y los sobrevivientes enviados a reservaciones.
En 1823 el presidente Monroe ya había declarado la doctrina de América para los americanos (ellos), que no fue más que la consecuencia de la competencia de potencias europeas para apropiarse de los despojos de un Imperio español en decadencia. Competencia que había comenzado en el siglo XVII mediante piratas y corsarios ingleses, franceses y holandeses, y guerras contra una España que brillaba.
Amigo lector, le recuerdo que Inglaterra estableció un protectorado en la Costa Caribe de Nicaragua entre 1680 y 1860, año en que los Estados Unidos le aplicaron la Doctrina Monroe, por aquello de un posible canal interoceánico por Nicaragua y por las rutas marítimas en el Caribe. Inglaterra por tanto se replegó a África y a Asia. Los Estados Unidos ya eran potencia regional, que llegaría a ser mundial después de las dos guerras llamadas mundiales.
Sobre William Walker de nuevo, vino a Nicaragua en 1855 en alianza con los agentes de Vanderbilt en Nueva York y San Francisco, a quien traicionaron para apropiarse de tan lucrativa y estratégica ruta, cuya concesión había sido otorgada a Vanderbilt por el entones gobierno de Nicaragua, el que no recuerdo por no tener importancia en este cuento.
Llegó Walker a Nicaragua con sus mercenarios, solicitados por algunos de por aquí, y los derrotó a todos y se erigió como presidente, canceló la concesión de Vanderbilt, declaró el inglés como idioma oficial y estableció la esclavitud. Vanderbilt, sin embargo, por motivos seguramente humanitarios, con los ingleses financió la guerra contra Walker desde Costa Rica, y por eso todo el asunto del Río San Juan. Walker fue rescatado en San Juan del Sur, en el Pacífico, por un capitán de fragata de los Estados Unidos, y cuando pretendió regresar poco tiempo después por el Atlántico, desde una fragata inglesa lo capturaron y lo entregaron a las autoridades hondureñas, y lo fusilaron por terco.
Vanderbilt y los ingleses, a través de los costarricenses, fueron los que nos salvaron, por un tiempo, de la estupidez de la guerra por el poder entre León y Granada. Ahora aparece Donald Trump a reivindicar la Doctrina Monroe, y a ahuyentar de la región a otros piratas y corsarios.
Le deseo muchas cosas buenas a los de afuera para que se sigan matando entre ellos, debe ser un asunto genético. ¿Cuál va a ser el siguiente comunicado?
