Translate

16 de octubre de 2026

Ahí vienen Los Lilas

 

 Ahí vienen Los Lilas

(Publicado originalmente en el diario digital de Nicaragua La Prensa)

 

Ahí vienen otra vez y otra vez y otra vez. Andan rondando esperando su momento, su oportunidad. Oportunismo se llama, no arriesgan nada, se proclaman como una fuerza política y después cobran u obtienen cargos en el Estado. Esos son Los Lilas, o de cualquier otro color pretendiendo ser democráticos cuando realmente no lo son. Son lo mismo de lo mismo.

Nombres no se dicen, ellos saben bien quiénes son. Fueron cinco que decían representar al Partido Conservador y se plegaron a la campaña electoral de Enrique Bolaños en el 2001, el del Partido Liberal Constitucionalista, el del otro partido político. El Partido Conservador sigue siendo un partido minúsculo, inexistente, con el 1.41 por ciento de aquellos votos. Pero Los Lilas fueron premiados individualmente, y está bien, ese es el juego político en Nicaragua, el del dinero. ¿A quién le importa? Y una vez ahí no quieren soltar. Continuismo se llama. ¿Dónde está ahora el Partido Conservador? Alguno que otro quiere resucitarlo porque está muerto ¿no es así? Y no habrá un Lázaro a no ser que se vuelva a inventar. Ahora todos los otros son liberales.

El negocio de la política es lo que quieren los que ya están y los que aún no, o al menos una cierta cantidad de ellos. ¿Salvarnos de nosotros mismos? Sería un milagro de no sé qué deidad. Me daría igual. Tiempo atrás las guerras por el botín, territorios, esclavos, tributos, rutas comerciales por tierra, ríos y mar, es decir por el poder y la riqueza, ha sido por voluntad de las deidades. Así se mataban los dioses entre sí, hasta que quedaba uno. ¿Quién es el profeta en Ormuz? ¿Cuál llegó primero?  “Al controlar la salida del golfo pérsico al océano Índico, el estrecho de Ormuz ha sido testigo de numerosos conflictos entre los imperios que se han disputado el control de las rutas comerciales”. (Tomado del sitio web del National Geographic). Y hoy se disputa el control por el paso de buques tanque con hidrocarburos desde las monarquías petroleras creadas por ingleses y franceses como botín después de la derrota del Imperio otomano, y después por los Estados Unidos, igual como buitres. Más de lo mismo ahora contra Mahoma, Irán y sectas derivadas, como las cristianas de entonces y de ahora.

Según la Convención sobre el Derecho del Mar, derivado del derecho consuetudinario –la costumbre reconocida internacionalmente por siglos de navegación y la piratería–, el estrecho de Ormuz es internacional, es decir con derecho de paso inocente de cualquier buque de cualquier nación. ¿Y si en guerra? Los Estados ribereños,  Irán y Omán, tienen todo el derecho de regular el paso por sus aguas territoriales. Pero a Donald Trump no le interesa el derecho internacional, como a Daniel Ortega. Donald y Daniel son gemelos siameses.

Rosario aquí no cuenta. No creo que comprenda que atrincherarse en sí misma frente al mundo no garantiza la sucesión dinástica. No tiene quien la ampare. Cada nación de este mundo está en lo suyo, y la familia Murillo-Ortega no significa nada en absoluto, quizás solo para el comercio centroamericano según el SICA/SIECA, que tantas décadas ha costado estructurar. Rusia no se va a confrontar, ya tiene más que suficiente con sus avances en Europa. China menos, solo quiere negocios, y Trump está negociando con Putin porque qué le importa la vida de los ucranianos. ¿O usted no se ha dado cuenta? Trump pretende el debilitamiento de Europa para dominarla, y Putin va a dejar a los Brics como tontos porque Putin y Trump ya están negociando los recursos energéticos en Siberia y sobre la Ucrania que quede; y Trump ya negoció con Putin levantarle sanciones a Rusia para que inunde el mercado con diésel y así bajar su precio y contener la inflación, y de paso oxigenar financieramente a Putin en su guerra contra Ucrania. Trump está en el fondo de todas las encuestas en los Estados Unidos, tiene pánico. En menos de un mes son las elecciones de medio término.

En nuestra región siempre ha habido élites políticas y económicas derivadas de los criollos españoles compitiendo entre sí, pero hoy compiten cada una de ellas con los narcos, o se pliegan, para seguir enriqueciéndose. Las guerras civiles del siglo XX no llegaron a nada más que a la corrupción tanto en El Salvador como en Nicaragua. Desconozco si en Guatemala, pero sí me consta la corrupción en Cuba, patrocinadora de la desestabilización y las guerras en la región, hasta que ya no pudieron. Pero siguen de necios esos criollos fidelistas en Cuba, con algún que otro tinte negro, muy poco por cierto, ¿no es así Daniel? Daniel el mestizo, el Cleto Ordóñez.  Rosario odia a los criollos e igual a cualquier otro que se le interponga en el camino hacia su trascendencia vudú, la del sincretismo y la magia. Rosario le teme a otras fuerzas de los espíritus y con razón, porque muchos más creen en ellos, en los espíritus del bien que desean desalojar del poder a los espíritus malignos; la guerra entre las deidades.

Trump está en serios problemas. El derecho internacional y el orden mundial establecido por los Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial, están siendo desmantelados por el que se cree el imperator mundi, y no va a cambiar. Así nació y así va a morir, o así lo van a sacar. Está polarizando cada vez más a la sociedad de su país, como Daniel Ortega en el suyo, y ambos, como gemelos siameses que son, elevan la parada cada vez que se les critica porque así son los necios. Creen que negociar es avasallar, eso lo conozco personalmente. Son seres repugnantes que hacen más mal que bien, pero no les importa más que el poder y el dinero, no el ser humano o lo que quede antes de que los agentes IA nos administren.

Daniel no tiene el poder de llamar al Golfo de Fonseca Golfo Ortega, sería un hazmerreir como ya lo es, pero Trump llama al Golfo de México Golfo de América (Estados Unidos), como si hubiese sido él el español que le dio el nombre. Da risa. ¿Y cómo es que tontamente llama al Lago Ontario fronterizo con Canadá? Lago América (de nuevo Estados Unidos). Ahora usted paciente lector interprete al imperator mundi, lo quiere todo y no todos lo quieren a él, incluyéndome.

Explico: “La corrupción nunca ha sido impuesta, y aun así hemos elegido dos veces a un presidente quien de manera exuberante usa su poder para sus propias ganancias políticas y económicas. Su república brilla con el oro de sus ornamentos, sus héroes son plutócratas y sus tarifas mercantilistas son contrarias a los rebeldes que tomaron las armas contra impuestos y tarifas de los abusos del rey Jorge III.” (David Ignatius en Foreign Policy, julio 2, 2026).

Sé que más de algún lector entiende. Ese es Trump el necio. ¿Y quién es Daniel? Rosario no cuenta y menos su hijo, el Rico McPato. Ellos están esperando que Putin el asesino, criminal de guerra y genocida gane en Ucrania por conquista. Esos son los Murillo-Ortega. ¿Qué hay de la integridad territorial, la independencia, la autodeterminación y la soberanía de los pueblos? Pues ni los chinos taiwaneses tienen ese derecho porque lo dice Rico McPato. ¿La autodeterminación de los pueblos en Nicaragua? No por supuesto, esta tierra es para los chinos.

¡Ahí vienen Los Lilas! Veremos que hacen los que no lo son.

humcarri.blogspot.com


23 de septiembre de 2026

  

Los guardianes de la dinastía

(Publicado originalmente en el diario digital de Nicaragua La Prensa)

 

“En medio del camino de la vida dijo Dante, su verso se convierte en medio del camino de la muerte. Y no hay que aborrecer a la ignorada de la emperatriz y reina de la nada.” (Rubén Darío). Usted interprete amable lector. Esa reina de la nada no existía aún, pero Rubén la previó. Por eso fue un genio.

Curioso, Gustavo Porras, el perenne presidente de la Asamblea Nacional de Nicaragua escenificó en León, el primero de este mes de septiembre, llamado de la patria, la pantomima de la aprobación en primera legislatura de las sempiternas reformas constitucionales para perpetuar al régimen en el poder, incluyéndose. Y ante el mausoleo de Rubén Darío en la catedral, Gustavo depositó el texto cósmico de las reformas; pobre Rubén y de paso pobre Sandino. Ambos aborrecían los regímenes perennes en Nicaragua; y pobres los diputados que levantaron unánimemente la mano para aprobar la ignominia, incluyendo a los diputados de los partidos que se dicen de oposición. Pero bien, ellos también son beneficiarios de la permanencia en los cargos asignados, los de bufones de corte bien pagados.




Como pretendo seguir libre en el territorio, donde estoy, pronto me abstendré de usar epítetos como los de la reina de la nada cuando descalifica a los que no son sus esclavos, siervos, vasallos, arrastrados y bufones. Cada uno de estos vocablos tiene su significado histórico, devenido del materialismo histórico según Carlos Marx; y al vocablo al que hemos llegado hoy como síntesis histórica de Nicaragua, es el de bufones de corte. Pero acorde  con mis propias limitaciones sobre el materialismo histórico en Nicaragua, pienso que solo debe existir un solo bufón, el rey.

Hay mujeres ambiciosas, celosas, posesivas, excluyentes, dominantes, envidiosas, rencorosas, vengativas, mentirosas, manipuladoras y vulgares; conozco.  ¿Por qué la reina de la nada no ha recibido algún premio internacional por sus poemas y otra nacional sí? Nacional digo, a pesar de que la reina de la nada la envió al ostracismo, pero la nicaraguanidad no se pierde nunca. Es la propia historia, la historia de la propia vida. ¿Entonces ya no somos porque lo dicta una reina malvada?




Todo eso es redundante. ¿Una junta provisional de gobierno legítima en el exilio? No lo pueden hacer los que andan por ahí discriminándose velada o abiertamente entre sí a lo Cleto Ordóñez y Crisanto Sacasa. ¿Alguien entiende? Es materia de explicación de historiadores y académicos. Todo eso está en una  biblioteca de la Universidad de Tulane, Nueva Orleans, especializada en nosotros desde antes de la conquista española y después, por aquello de la hacienda, el localismo, el personalismo, el caudillismo, las bananeras, el puerto hacia el Mar Caribe, el Río San Juan, los corsarios ingleses, y William Walker.

Si usted, amable lector está interesado en estos temas de la saga agradezco, y Trump es como Daniel sin saberlo, porque deporta de los Estados Unidos a los hispanos, a los legítimos herederos históricos del territorio robado a balazos a México hace ya algún tiempo. El rey (y la reina) deportan igualmente a los hispanos nacidos y criados en Nicaragua porque les molestan, y los privan de su nacionalidad, no de su nicaraguanidad, de su alma, eso no les es dado, no es posible, no son dioses; son simplemente seres vulgarmente mortales.

Trump pretende ser como Daniel sin saberlo pero Daniel lo superó. Trump pretende ser autoritario: denigra a los adversarios, quiere controlar la prensa libre, el poder judicial (estatal y federal), el legislativo, el sistema electoral, las gobernaciones de los distintos Estados federados, las alcaldías, sembrar el terror como control social (el ICE y la Guardia Nacional), hace caso omiso del derecho internacional que no le sea favorable, seguir enriqueciendo a su familia, comprar votos, arremeter contra organismos multilaterales y jefes de gobierno que no estén de acuerdo con él, ha sido un abusador sexual, y algo más que se me escapa en este momento.

Usted amable lector sabe de estas cosas, si no, no estaría leyendo esta saga. Daniel ya superó todo lo anterior porque aunque La democracia en América es imperfecta, la inmensa mayoría de los ciudadanos de los Estados Unidos siguen creyendo en ella, en las instituciones que impiden el surgimiento de un poder absoluto, como el de Daniel y su consorte en Nicaragua. Aquí no existen tales instituciones sabiendo nosotros el porqué y por qué se reprime brutalmente a quienes creen en ellas.

Dado el entusiasmo de los políticos en el exilio  con sus permanentes disputas, voy de nuevo a ser tránsfuga a ver qué agarro como partido unipersonal. Voy a regresar al Partido de los bebedores de cerveza, antes disuelto para conformar el Partido de los fumadores de opio y éste disuelto a su vez para crear el Partido de los amantes de los discos de vinilo. Nadie me ha consultado, y soy un verdadero partido político, de hecho tres partidos. Sé que alguno que otro me supera en el transfuguismo y hoy son bufones de corte. El suscrito, nunca.

Si mi partido opinase, como el de otros sin base alguna más que la imaginaria, voy a hacer alianzas para obtener una diputación o un cargo diplomático, no aceptaría menos. ¿Entonces le enciendo candelitas a la reina vudú o a Marco Rubio o a ambos? Pobre hombre, veremos si llega a los últimos cien metros frente a J.D. Vance. La reina por otro lado si se ve desnuda hoy en el espejo, sabría con certeza que solo con su vudú se mantiene con vida terrenal, nada más. Y el vudú es sincretismo, magia, es decir ficción, la reina de la nada.

Sigan jóvenes pidiendo lo que no pueden lograr por ustedes mismos, otra vez el intervencionismo de otros. Si es así el suscrito estaría de acuerdo con una tercerización administrativa del país, la del Reino de los Países Bajos quizás. Mi partido no ha sido consultado, y aquí me expreso como su legítimo representante sideral. Que nos vengan a administrar extraterrestres. Nosotros solos no podemos, nos seguimos matando entre nosotros mismos a lo León y Granada, a lo liberales y conservadores, y se me hace evidente que lo seguiremos haciendo. ¿Quién no lo sabe?

Y sobre los Guardianes de la dinastía, los remito al libro de Richard Millet, 1977 sobre la dinastía Somoza. Hoy los guardianes son los mismos, pero de otra dinastía. Siempre hay algún patriota como la joven Rafaela Herrera, defendiendo El Castillo en el río San Juan (1762) como súbdita española, para no ser colonia inglesa. Y estos de la llamada derecha o similar, ¿a seguirse inclinando ante un imperator mundi en retirada? Otra vez lo mismo de lo mismo. “Qué hay amigo al otro lado del silencio”. (Los ángeles del infierno).

Vayan ustedes amigos todos a una representación realmente plural para ser reconocidos internacionalmente como junta provisional de gobierno en el exilio, pero no con el yo sí tú no. ¿Quién los financia? Me pregunto quién los financia. Díganlo. Dime quien te financia y te diré por dónde andas. Mientras tanto estamos a la espera de un milagro. A la espera digo porque todos ustedes dan vergüenza. ¿Qué quieren? ¿Que nos sigamos matando para que algunos regresen en un  carro de fuego? ¿Cuántos cabrían? Los esperamos en Managua en el templo sumiso de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, el de los mormones, ya certificado por toda la familia reinante. Tienen mucho dinero y según entiendo pagan el tributo. Negocios, negocios a lo Trump. ¡Aleluya! Amén.


7 de septiembre de 2026

¿El Partido Conservador u otro?

 

 

¿El Partido Conservador u otro?

(Publicado originalmente en diario digital de Nicaragua La Prensa)

 

Ya están reapareciendo los que se frotan las manos, justificándose políticamente porque pretenden participar en elecciones como partidos, creyendo que ahora pueden sacar la cabeza para ver qué agarran con Marco Rubio. Y hay los más viejos y por tanto conocedores del pantano, y dicen, insistiendo, que no pertenecen a partido o asociación política alguna, que son analistas independientes. Genial. Son asesores y consultores para quien los contrate, y es legítimo. Tontos ya no son. A los tontos les cortan la cabeza. Son otros los tontos por tanto, los que desde el exterior olfatean elecciones en el horizonte; se preparan dicen, por si acaso. Es por el negocio de las elecciones del 2027, que seguramente las habrá, y que serán otra farsa, pero rediticia, observadas por los sempiternos bufones de corte, que ya van desapareciendo en la región. “Cerraron sus ojos que aún tenía abiertos, taparon su cara con un blanco lienzo, y unos sollozando, otros en silencio, de la triste alcoba todos se salieron. ¡Dios mío que solo se quedan los muertos!” (G.A. Bécquer).

“Yo no buscaba a nadie y te vi”.(VíctorVíctor). Podría ser así, sin buscar, pero se manifiesta otra vez el remanente del localismo y del caudillismo de un cierto atavismo histórico y cultural. Está en el ADN. Yo sí, tú no. Ese es hoy el cálculo político del idiota. ¿Qué le importa a Marco Rubio una izquierda desfasada y que nadie quiere en Nicaragua? Una tan totalmente débil que desapareció por lo que algunos son ahora historiadores. A eso llegaron y nada más. Entonces por qué el miedo a los que se dicen progresistas, esos que no se identifican como de derecha o centro derecha. ¿Qué es eso? Díganlo porque no se entiende. Es un juego entre ustedes para complacer a quién ¿a Trump? Trump escucha a los fuertes y duros sin importarle ideología alguna. Trump es un desquiciado por el poder y el dinero, ¿y ustedes qué son? Auto proclamados sin poder ni dinero. Aun así sigan su camino, en octubre habrá elecciones en Brasil y Lula quiere la reelección a sus ochenta años, otro. Si Lula no gana ganan para Nicaragua los que dicen ser de derecha y centro derecha, lo que eso signifique, porque solo quedaría el México de los narcos, los de Morena.

A ver. Donald T y los que aún le quedan en su círculo de poder han declarado la guerra al mundo por aquello de su deseada hegemonía, ¿pero quién se deja? Y los aliados tradicionales de los Estados Unidos ya no saben si realmente lo son, y se asocian entre si por separado seguramente para contener al Israel expansionista, no a Irán. Esa es la historia pasada de imperios que vinieron y se fueron. Trump ya se fue, porque no supo entender que el mundo no es un negocio empresarial, el de su familia y de los suyos. El negocio geopolítico mundial es más complejo y participativo, y hoy hay acceso a ciertas prácticas y tecnologías que sirven para contrarrestar al que pretende el dominio en solitario. ¿Entonces? Más guerras a lo Trump porque no sabe hacer otra cosa, arrastrado por intereses que no son los de los Estados Unidos, y está perdiendo. Es un gigantesco extorsionista. Lo siento mucho por sus simpatizantes por más que insistan. Esos son dogmáticos y por tanto fanáticos religiosos, pero no para los que saben jugar el juego. Trump ya perdió el suyo por allá en el Este y tiene que ganar  aquí en el Oeste: Venezuela, Cuba y Nicaragua, con su Escudo para las Américas, lo que está bien. Los narcos nos están reventando y a los Estados Unidos también, por más que Daniel el viejo diga que la culpa es de la demanda, como si supiese él de esas cosas, de oferta y demanda. Si lo supiese ya se habría ido, porque en Nicaragua no tiene demanda, solo ofrece palo. ¿Y quién quiere esa oferta?

Rosario está desesperada porque ve claramente que su momento se le escapa de las manos, y que no podrá realizar su sueño, ese sueño morboso y grotesco como la realidad de su marido, el totalmente ido. Daniel ya no tiene fuerzas ni credibilidad para desestabilizar el país, como pretendió hacerlo Evo Morales recientemente en Bolivia, el prófugo de la justicia por abusador de jovencitas y protector de los narcos. O como quiso hacer Gustavo Petro en Colombia cuando su candidato a la presidencia perdió, y como buen narco pretendió proteger a los suyos, pero llegó también a ese país el Escudo de las Américas. En Venezuela los narcos fueron denunciados por HugoCarvajal, quien fue ni más ni menos que el jefe de seguridad de Hugo Chávez, y Maduro desapareció. Y en Cuba los Castro fueron denunciados por el ex capo Carlos Lehder, el del Cartel de Medellín, el de Pablo Escobar, el amigo de ciertos comandantes de Nicaragua en la década pasada de los ochenta. Los narcos cubanos ya están sitiados por el Escudo de las Américas, no más coca a los Estados Unidos, quizás sí a las Europas, como los narcos nicas que envían toneladas en contenedores, no kilogramos.

La saga continuará, por ahora me divierto con los que van saliendo desde no sé de dónde, para las próximas elecciones cósmicas, las de Rosario y sus ya viejos y redundantes bufones de corte. Esos tienen nombre y apellido, lo que no tienen es vergüenza, y para qué, siempre habrá un último vuelo de salida, dejando por estos lados a los que siguen de tontos. Los bufones van sacando del país a sus familias, y con dinero. Quedarán por tanto en el territorio ellos, los viejos, hasta el último vuelo.

 

 Entre aplausos y banderas, United realiza su último vuelo en ...